domingo, 18 de enero de 2015

Cronica Sajona: La caida de Eboracum

Tras su incursión en Alfheim, los matatrolls deben abandonar la vida de aventuras durante una temporada. Sus obligaciones en la corte de Jorun, la Reina Negra, les tienen demasiado ocupados para poder dedicarse a otros menesteres..

Y es que Britania esta en plena ebullición. Los escotos de Cormac Mac Art siguen moviéndose a su gusto por el interior de la ila, sin que el Alto Rey Vortigern se muestre capaz de contenerlos. Y eso quiere decir que el rey Eonion de Eboracum no puede contar con su ayuda. La reina Jorun, Marek, Kjallak y otros creen que es un buen momento para atacar e intentar apoderarse de la gran ciudad romana. Pero hay inquietantes noticias sobre el norte, los pictos de Craw Dos Hachas han tomado la ciudad de Vinovia. 

Wulfrig el escaldo es encargado por la reina de llevar una oferta de paz al jefe picto, lo que encuentra en Vinovia no es lo que esperaba. La ciudad muestra en efecto señales de saqueo, pero básicamente se encuentra intacta. Craw se ha hecho coronar rey en el Templo de Isis, y al hacerlo a cambiado su nombre por Lot. Escucha al embajador del sur pero se niega a firmar un tratado con los Invasores del Mar, a cambio se presta a firmar una tregua por tres años, que Wulfrig acepta.

Pensando que de esta manera han conseguido proteger su retaguardia, los beorlingas, o quizás habría que empezar a llamarlos deiranos, hacen correr la flecha de la guerra y convocan a su hueste para marchar hacia el este. El rey Eonion, conociendo bien sus fuerzas, se repliega al interior de sus murallas, esperando que las poderosas fortificaciones romanas mantengan a raya los bárbaros como han hecho siempre. Ademas tiene un as en la manga, una sorpresa que espera cause un efecto demoledor sobre la moral de los sajones. Quizás suficiente incluso para que abandonen su idea de atacar la ciudad.



 El día que el ejercito de Deira alcanza las murallas de Ebrauc, sus integrantes descubren que la muralla esta adornada con estacas, y en lo alto de cada una de ellas, se han colocado cabezas humanas. Cabezas con trenzas doradas, cabezas de mujeres sajonas. Y tras las cabezas una figura de larga barba y vestiduras  blancas: Blaise, archidruida de Britania.

El Archidruida blande su bastón de serbal y lo apunta al ejercito enemigo, mientras el rey Eonion lanza un inspirado discurso, recordando a los suyos la gloria de su ciudad, donde fueron proclamados Cesares Constantinto y Maxen Wledig, y del orgullo de las legiones. Al hacerlo, tras el se alza un estandarte con águila dorada y se escucha una sonora ovación.

La reina Jorun responde con un inspirador discurso a sus hombres recordandoles sus muchas victorias y que no se deje impresionar por unos cuantos trucos. Kjallak el thulr,  se muestra a todos, ya que se había unido disfrazado al ejercito, e invoca el aliento y la fuerza de los antepasados de los beorlingas para que protejan a la hueste.

Y así comenzó el sitio de Eboracum, o Ebrauc como lo llamaban sus habitantes en aquel entonces.
Las murallas de la ciudad eran imponentes, pero los recursos del reino estaban muy mermados y no podían contar con la ayuda de nadie. Los britanos eran valientes y aprovecharon las murallas al máximo, pero la reina de Deira persistió, exhortando, amenazando o alabando, consiguió que sus fuerzas permanecieran en el sitio, a pesar de que llegaban rumores de asaltos contra sus hogares por parte de bandidos y renegados.

Tras dos meses de combates, el rey britano y los suyos se habían visto reducidos a la ciudadela interior con sus reservas totalmente agotadas. Al amanecer del dia en el que se esperaba el ultimo ataque, el archidruida prepara un altar en la torre mas alta. Con los primeros rayos del sol, el rey Eonion ascendió al altar, vestido solo con una túnica blanca como la nieve. Se tendió en el altar y dejo que Blaise le abriera la garganta. El rey había aceptado el sacrificio supremo, entregarse el mismo para tratar de salvar la ciudad. 

Y casi basto, pero la Reina Negra no estaba dispuesta a retirarse sin lograr lo que tanto deseaba. Lanzo un ultimo asalto y se puso ella misma al frente, dispuesta a vencer o morir. Y Eboracum callo.

La ciudad fue saqueada durante una semana, sus habitantes esclavizados. Marek el cristiano trato de proteger la basílica y a quienes moraban en ella, pero Kjallak, el Tocado por Woden, inflamo los corazones de los guerreros sajones y los envió contra el templo cristiano. Marek fue reducido, se saqueo la basílica y se dejo a sus ocupantes a merced de los airados guerreros.

La reina se sentó sobre el trono de Eonion y paso el resto del verano y el otoño en la ciudad, reorganizando su reino. El rey Lot envió a sus guerreros a la parte alta del valle del Ure para evacuar a cuantos britanos quisieran exiliarse en su reino, y Jorun opto por dejarle hacer. Busco nuevos emigrantes para estas tierras y otras recién ganadas, pero no tuvo suerte. O Germanía estaba exhausta, o había que buscar con más ahincó.

Pero el mundo, o al menos Britania, no se habia detenido mientras los beorlingas tomaban la ciudad. Los escotos de Cormac habían derrotado a Vortigern y le habían obligado a retirarse a Londinium, Los hijos de Hengest, Aesc y Octa, volvieron a cruzar el mar y tomar Thanet. 

En medio de todas estas malas noticias, el otoño trae un par de luces para los britanos. Los dos Pendragon, Ambrosio y Uther, vuelven a Cornualles. Y un caudillo cimri , Conan Meriadoc embosca y aniquila al ejercito de escotos de Cormac en las montañas de Gwynedd.